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Huella dejó en la productividad del país el estallido social. De acuerdo con el informe dado a conocer. esta mañana por la Comisión Nacional de Productividad, el 2019 habría registrado un nulo crecimiento, influido por el cambio en las expectativas que se generaron tras el 18 de octubre.
Esto contrasta con lo ocurrido en 2018 cuando la productividad creció 1,6%, lo que suponía en ese momento haber dejado atrás dos años de caídas consecutivas.
La consejera de la entidad, Verónica Mies, explicó que la Productividad Total de Factores (PTF) agregada de 2019, oscilaría entre -0,3% y 0%, dependiendo del escenario de desempleo y de ajuste al capital usado. En tanto la PTF sin minería, crecería entre 0,1% y 0,4%.
"El Informe Anual de Productividad 2019, consideró el posible impacto del conflicto social del 18 de octubre. En particular, que la incertidumbre y el cambio en el escenario político, social y económico habrían impactado el crecimiento del PIB, empleo y capital, junto con la medida de productividad para la economía", señaló Mies.
Además explicó que para visualizar dicho impacto en el cambio de escenario -tanto en la economía, como en el comportamiento de la PTF del año pasado- se estimó su evolución con datos hasta el tercer trimestre de 2019, donde la PTF agregada habría crecido entre 0,5% y 0,7%, mientras que la PTF sin minería lo habría hecho entre 0,9% y 1,2%, respecto de igual periodo del año anterior.
La inmigración fue una de las variables que nuevamente estuvo en el radar de la medición. De acuerdo con la consejera se repitió el análisis hecho en 2018 para capturar su efecto en la fuerza laboral.
"Los resultados, al corregir el empleo por migración indican que el crecimiento estimado para la PTF agregada sería de 0,7 y 0,9 puntos porcentuales más bajo durante 2018 y 2019, respectivamente", dijo
En cuanto a la producción sectorial agregada para el 2018, y en línea con lo observado para la medición agregada de ese año, se observó un cambio de signo en las tasas de crecimiento en 6 de 8 sectores respecto a años anteriores. Los dos sectores restantes, en tanto, comercio, hoteles y restaurantes y transportes y comunicaciones, que mostraban tasas de crecimiento positivas en 2017, aceleraron su crecimiento durante 2018. La excepción fue el sector servicios, que mantuvo un crecimiento negativo, aunque la caída fue de menor magnitud respecto a 2017 (-2,8% en 2017 vs -0,1% en 2018).
Los nuevos capítulos del informe
En esta versión el informe anual de la CNP incluyó dos nuevos capítulos. Uno sobre la institucionalidad estadística y su relevancia para mejorar las políticas públicas. El segundo, sobre una evaluación del impacto que han tenido las recomendaciones hechas por la entidad durante 2016 y 2017.
Respecto a la institucionalidad estadística el informe se centró en tres dimensiones: grado de independencia y confianza del órgano coordinador del sistema; grado de centralización; e integración de datos levantados por diferentes agencias del Estado.
Para el caso de Chile, y del INE, como órgano recopilador de datos, el estudio recomienda aumentar su independencia respecto del poder político y mejorar la gobernanza de la institución con el fin de poder recopilar mejores datos y asegurar la disposición de los individuos a entregar cierta información voluntariamente.
Otra recomendación es que se debe crear una institucionalidad que facilite la integración de datos de los distintos órganos de la administración del Estado, particularmente, datos administrativos, cuando la autoridad correspondiente lo solicite, y que la conformación de esta autoridad esté sujeta a los más altos estándares de objetividad y transparencia.
Se sugiere, entre otros aspectos, que para cautelar que se cumpla con la debida protección de los datos compilados por las instituciones públicas, junto con permitir el acceso general a estos, la autoridad encargada solo debería celebrar acuerdos para divulgar datos administrativos a otras agencias gubernamentales, instituciones públicas o privadas, y personas naturales, que tengan objetivos de investigación o estadísticos.
En lo referente al segundo capítulo especial, que aborda la primera evaluación de las recomendaciones de la CNP en los siguientes temas: revisión de las agendas de productividad, productividad en la Gran Minería del Cobre; Mujeres en el Mundo Laboral: Más Oportunidades, Crecimiento y Bienestar y, finalmente, Formación de Competencias para el Trabajo.
De 140 recomendaciones, un 24% tienen algún grado de implementación.
Los estudios con mayor cantidad de recomendaciones son: Participación Laboral Femenina (44%) y Revisión de las Agendas de Productividad (40%).
La productividad en primer lugar tiene que ver con la utilización de los factores productivos. Gran parte de la baja productividad del país es la baja utilización de los recursos en relación a su potencial. Por supuesto eso aumenta los costos fijos unitarios. En español, tenemos más capacidad productiva de la que utilizamos, pero de todas maneras pagamos los costos fijos por ello, y eso incluye el estado que nos cuesta un cuarto del PIB, por ahora, sin generar nada de valor agregado, solo consumo.
En cualquier gestión operacional o de procesos para disminuir los costos, lo primero que se ve es precisamente esto. La utilización de la infraestructura. Si estás en menos de 70%, lo más probable es que tus procedimientos y eficiencias de procesos apesten. Es lo que se suele conocer como frontera de posibilidades de producción de un país en el agregado. Cuando estás cerca de ella, es cuando recién piensas en automatizar y agregar tecnología si está disponible.
Si estás lejos de ella probablemente eres ineficiente y estás sub utilizando tu infraestructura. Si tienes autopistas de lujo, que las nuestras lo son, para transportar productos internos de bajo valor agregado, obviamente estamos subutilizando la infraestructura en comparación a Japón o Alemania, por ejemplo. Ellos mueven autos y maquinarias, nosotros frutas y materias primas. Entre otras muchas consideraciones del estilo.
Tenemos una gran cantidad de infraestructura y servicios de primer mundo y disponible para producción de alto valor agregado, y sin embargo no la utilizamos en eso. Ese es el problema. No es que la gente no sea productiva o que sean dos o tres veces menos productivos que los Europeos. Puedo decir que a los únicos que se les nota es a los alemanes, suizos y holandeses. Y es porque sus sistemas sociales y cultura también lo permite. Los españoles son un desastre y los italianos igual, especialmente en el sur. Griegos, Portugueses y un largo etcétera tienen igual ética de trabajo que los chilenos y hasta menos.
Si llegan empresas de alto valor agregado, como Amazon, Google o Apple, el costo unitario por producto movido a través de nuestras infraestructuras sería ínfimo y por ende el sueldo de la gente irrelevante en comparación, lo que haría a la mano de obra muy productiva. Eso se hace con menos impuestos y regulaciones idiotas.
Pero es imposible de hacerles entender eso a los patanes y vagos de nuestros políticos que con suerte deben haber trabajado una hora, en total en sus vidas privadas, menos tener negocios que no sean truchos como los rojos y la Arcis.
Lo que tiene que pasar es que llegue gente al gobierno que entienda en terreno este tipo de cosas y no puros académicos piechdís que no tienen ni puta idea de donde están parados, menos gestionar la economía de un país.
Esos son empresarios e inversionistas que vean los flujos de capital y entiendan las correlaciones entre múltiples variables, entre ellas los factores productivos de un país.
KEEP DREamiNG ADYANER…
SIGH----